Una presentación del IFUMI y los vínculos matemáticos entre Francia y Uruguay por F. Dal’bo, que aparecerá en la Gazette de la SMF (acceder aquí al texto en pdf).
Uruguay y Francia: una historia de amistad
Uruguay es un pequeño país de aproximadamente 3,5 millones de habitantes (¡y 12 millones de bovinos!) ubicado a orillas del Río de la Plata. Su capital, Montevideo, es una de las grandes ciudades más al sur del mundo. Como estado tapón entre Argentina y Brasil, obtuvo su independencia en 1825. Desde su creación, una ola muy importante de inmigración francesa (mayoritariamente vasca) llegó al país, trayendo consigo las ideas de la Ilustración, el Código Napoleónico y, en general, la cultura y el idioma franceses. Se mantuvo durante mucho tiempo un fuerte apego a Francia y a los valores que representaba.
Las pruebas de este vínculo son numerosas: la Cámara de Comercio e Industria Franco-Uruguaya, fundada en 1882, es la primera cámara de comercio francesa en el extranjero; el Liceo Francés Jules Supervielle, fundado en 1922, es el primer liceo fuera de las antiguas colonias francesas. En 2004 se creó el Instituto Pasteur Montevideo, y en 2012 Uruguay se convirtió en el primer país de América del Sur en unirse a la Organización Internacional de la Francofonía.
La solidaridad de Francia hacia Uruguay en momentos difíciles es un elemento significativo del vínculo entre ambos países. Muchos opositores al régimen militar (1973-1985) eligieron refugiarse en Francia. Algunos, o sus hijos, son hoy actores clave de la cooperación franco-uruguaya.
Raíces
Las matemáticas en Uruguay se desarrollaron sobre este terreno fértil de fuertes vínculos con Francia:
Rafael Laguardia (1906-1980), ingeniero, estudió en París con Picard, Borel, Julia, Denjoy y Montel. En 1942, fundó en Montevideo el Instituto de Matemáticas y Estadística, que marcó un cambio fundamental en la enseñanza, formación e investigación en matemáticas.
José Luis Massera (1915-2002) es uno de los grandes referentes de este proceso. Este brillante ingeniero-matemático, de renombre internacional, jugó un papel esencial en la cooperación con Francia. Conocido por sus trabajos sobre la estabilidad de soluciones de ecuaciones diferenciales, conoció a Jean-Pierre Kahane por primera vez en Buenos Aires en 1959:
En la sesión de trabajo a la que asistí, Massera habló poco, y solo recuerdo la atención que los participantes prestaban a sus palabras. Era uno de los matemáticos más importantes de América Latina, autor de trabajos recientes muy originales y ya muy reconocidos, y aparecía como el líder de la joven escuela matemática uruguaya.
Diputado del partido comunista, en 1975 Massera fue encarcelado. Un vasto movimiento de solidaridad internacional se organizó para su liberación. Laurent Schwartz y Jean Dieudonné viajaron a Montevideo en nombre del Comité de Matemáticos. Más tarde, numerosas universidades del mundo, incluyendo la Université Côte d’Azur, le otorgaron el título de Doctor Honoris Causa.
Mario Wschebor (1939-2011) encarna el recorrido de un matemático marcado por el compromiso y el exilio. Especializado en Probabilidades y Estadística, se doctoró en París en 1972 bajo la dirección de Jean-Pierre Kahane. Construyó su carrera científica fuera de Uruguay. En 1983, realizó una estancia de un año en Orsay e inició una relación continua con Francia. A su regreso, desplegó todo su potencial al servicio del desarrollo de las matemáticas. Muy comprometido con la cooperación internacional entre Europa y América Latina, de 2005 a 2008 presidió el consejo del Centro Internacional de Matemáticas Puras y Aplicadas (CIMPA). Fue bajo su impulso, junto con Claude Cibils (Universidad de Montpellier) y Marcelo Lanzilotta (Universidad de la República, UdelaR), que en 2009 se creó el Instituto Franco-Uruguayo de Matemáticas (IFUM), apoyado por Jean-Marc Gambaudo (CNRS) y María Simón, Ministra de Educación y Cultura de Uruguay. En 2018, el IFUM se transformó en el Instituto Franco-Uruguayo de Matemáticas e Interacciones (IFUMI), bajo la dirección de Patrice Le Calvez (Universidad Paris-Sorbonne) y Rafael Potrie (UdelaR), lo que permitió el surgimiento de nuevos ejes y colaboraciones.
El alma del IFUMI
En 2024, para su decimoquinto aniversario, el instituto franco-uruguayo accedió al prestigioso estatus de Laboratorio Internacional de Investigación del CNRS (IRL), del cual soy la directora, junto a Rafael Potrie, valioso director adjunto uruguayo. Un hecho raro: el convenio del IRL está firmado por tres instituciones: el CNRS, la UdelaR y el Ministerio uruguayo de Educación y Cultura (MEC), cada una aportando financiamiento y un fuerte apoyo.

En los últimos años, el IFUMI ha experimentado un notable crecimiento en el ámbito de las colaboraciones y las defensas de tesis doctorales (una treintena en un período de 15 años) por parte de estudiantes uruguayos, ya sea en cotutela o con un tutor francés. Uruguay es un país estable con un sistema educativo de gran calidad, especialmente en la educación superior. Más allá del sólido bagaje científico de los estudiantes, es su notable aptitud para la investigación lo que destaca. El laboratorio cuenta hoy con unos cincuenta miembros uruguayos (la mitad de la comunidad matemática uruguaya) y un centenar de miembros franceses repartidos en varios institutos y universidades: Dijon, Grenoble, Lille, Lyon, Marsella, Montpellier, Niza, París-Est, París-Saclay, París-Sorbonne, Rennes, Toulouse…
A ellos se suman una veintena de colaboradores fieles, miembros de laboratorios estadounidenses, argentinos, brasileños y chilenos, que participan activamente en la dinámica de la red.
Como suele ocurrir en los laboratorios de matemáticas, el espectro de temas es muy amplio. El IFUMI está estructurado en torno a 6 ejes: Álgebra y Geometría Algebraica, Grupos y Geometría, Informática y Fundamentos, Probabilidades y Estadística, Sistemas Dinámicos, Tratamiento de Imágenes.
Nuestra principal acción es fomentar los intercambios científicos entre ambos países mediante convocatorias para financiar estancias de investigación. Estas convocatorias también están abiertas a temáticas no representadas por los ejes, e incluso a áreas conexas a las matemáticas. Nos preocupamos por impulsar nuevas orientaciones, desarrollando en particular un programa de «descubrimiento», en forma de minicursos impartidos por investigadores invitados en Uruguay. Un ejemplo es la serie de conferencias Mecánica del corazón y los pulmones: una historia de modelización, cálculo y aprendizaje, del profesor Martin Genet, de la École Polytechnique. Esto se enmarca en la apertura de un séptimo eje: Análisis Numérico, EDP e Interacciones, en colaboración con instituciones francesas como la Sociedad de Matemáticas Aplicadas e Industriales, el Instituto Pasteur de Montevideo y filiales de la Cámara de Comercio Franco-Uruguaya.
Además de estas convocatorias, las delegaciones del CNRS en los IRL son herramientas esenciales que favorecen el arraigo de investigadores franceses en Uruguay por largos períodos. De manera simétrica, alentamos a los investigadores uruguayos a postularse a los diferentes programas propuestos por el CNRS y las universidades francesas, como los puestos rojos del CNRS y las cátedras.
El acompañamiento es un punto fuerte de las relaciones actuales entre ambos países. La movilidad de doctorandos de un país a otro es facilitada por el CNRS, en particular mediante becas de tesis internacionales para estudiantes inscritos en Francia. El IFUMI lleva a cabo una política activa de información hacia los estudiantes uruguayos, para animarlos a postularse a las diferentes convocatorias de contratos doctorales en Francia, en cotutela o no. El instituto también financia estancias en Uruguay de jóvenes investigadores que realizaron su tesis en Francia.
Alas
Las matemáticas están implicadas tanto en la vida económica e industrial como en el desarrollo de nuevos conocimientos, interactuando con otras ciencias. Hoy en día, se imponen en campos muy variados, como explica muy bien el matemático uruguayo Roberto Marcarián en su libro «La dimensión humana de la Matemática». Sin embargo, poca gente se interesa por ellas. El riesgo es que esta disciplina, gramática de la Ciencia, esté en peligro, al igual que los bosques, indispensables para el planeta Tierra.
Por eso, tenemos un rol: dar a conocer nuestro campo, hacerlo accesible, mostrar que las matemáticas son profundamente humanas. Las acciones del IFUMI en este sentido son múltiples. Algunas están dirigidas a estudiantes y profesores, especialmente del Liceo Francés Jules Supervielle, en forma de talleres y conferencias in situ. Otras se dirigen a un público más amplio. Gracias al fuerte apoyo de la Embajada de Francia, estamos en contacto con la vida cultural franco-uruguaya, que a veces nos tiende la mano. Pienso especialmente en la conferencia de Hervé Le Tellier, premio Goncourt 2020, presidente del movimiento Oulipo, organizada por la Alianza Francesa de Montevideo [3].
La huella de carbono de un vuelo París/Montevideo es elevada, y, aparte de sus logros en fútbol, Uruguay es un país poco conocido por los franceses. Dos constataciones que nos llevan a buscar ideas para atraer a nuevos investigadores a Uruguay. Como los pequeños arroyos hacen grandes ríos, decidimos apostar por los jóvenes creando un vivero «Alumni-IFUMI». En junio de 2025, estudiantes de máster de las universidades de Rennes y París-Dauphine realizaron sus prácticas en Montevideo. Paralelamente, estudiantes uruguayos de máster participaron en un semestre organizado en el Instituto Poincaré.
La unión hace la fuerza: durante la ceremonia inaugural del IRL IFUMI en 2024, invitamos a los directores de los otros cinco IRL de Matemáticas del continente americano: J.-C. Yoccoz (IMPA, Río), Center for Mathematical Modeling (CMM, Santiago de Chile), Salomon Lefschetz (LaSol, México), Centre de Recherches Mathématiques (CMR, Montreal), CNRS-Pacific Institute of Mathematical Sciences (CNRS-PIMS, Vancouver). De este encuentro nació el proyecto de crear una federación MATH-AMERICAS para reforzar la atractividad y visibilidad de nuestros laboratorios. Una de las piezas clave es facilitar la circulación entre IRL de los visitantes franceses, especialmente en delegación, que han cruzado el Atlántico. Una ventaja para el gran laboratorio IFUMI, ubicado en un pequeño país lejano.



